Seguimos compartiendo el producto, no la idea
Hace unas semanas escribí que la herramienta perfecta para otro no se compra ni se descarga: se reescribe. Y que el reflejo de subirla a GitHub con un README que dice “esto podría funcionar para ti” es la forma actual del viejo molde SAP, solo que esta vez los que quieren imponer el molde somos nosotros.
Pues hoy apareció en r/ClaudeAI un hilo con cientos de respuestas a una pregunta: qué es lo más útil que has construido con Claude. La lista parece un anexo involuntario a mi post. Hay un HTML que vive en el móvil de una persona y le correlaciona migrañas con presión barométrica, porque las apps del store le pedían 80 dólares al año. Un archivador de datos de Garmin, porque el app oficial los borra. Una lista de la compras que ordena los ítems por el layout de un supermercado concreto (genio). Un pipeline de bioinformática para un puñado específico de microbios, escrito por alguien que no es bioinformático. Un comando de tres líneas que explica el último error que acabas de ver en la terminal.
Cada cosa es perfecta para una persona. pero inservible tal cual para alguna otra. La tesis de mi post a escala de subreddit.
Pero hay más, un usuario comenta “wish I could post a screenshot”. Quiere enseñar la pantalla, no el razonamiento. Otro explica lo que su app hace, no el cómo pensó el problema. El del SpanishBuddy ya le ha puesto nombre comercial. Todos exhibieron el objeto. Casi nadie articuló el patrón. Y es que Reddit premia el artefacto. “Mira lo que construí” recibe upvotes. “Mira cómo pienso mi problema” no. Una captura es viralizable, una forma de mirar no.
Y aquí está la parte que se me había escapado en el post anterior: dije que el problema era nuestro, el reflejo de universalizar, la ansiedad de validación. Pero nosotros operamos dentro de un medio. Y los medios que tenemos (Reddit, GitHub, Product Hunt, Twitter, hasta Hacker News) están todos calibrados para distribuir artefactos. No tienen una manera real de distribuir prácticas.
Cuando subes algo a GitHub lo que se mide es estrellas, forks, clones. Ninguna métrica registra que una persona leyó tu README, entendió cómo pensaste el problema, y construyó algo distinto que le sirve a ella. Esa transmisión, la única que importa de verdad en este nuevo paradigma, es invisible.
Detrás hay también una asimetría económica, como siempre. El producto tiene mercado. La idea no. Nadie monetiza un patrón cognitivo, nadie paga royalties por “así pensé yo este problema”. Y como el medio premia lo que tiene mercado, el medio premia el artefacto.
Esto explica de paso por qué el ecosistema microSaaS de nicho se está vaciando sin que nadie escriba el obituario. Cada herramienta biográfica que alguien se hace en una tarde es un cliente menos para alguien que vivía de venderle a un nicho.
No tengo respuesta a esto. Tengo intuiciones, que es lo que suelo tener.
Una es que los blogs vuelven a ser interesantes precisamente por esto: son uno de los pocos formatos que naturalmente distribuyen razonamiento en lugar de artefacto. Un post no se clona, se interpreta. Lo que se transmite es el modo de mirar, no el código.
Otra es que cuando uno publica algo construido, el trabajo editorial de verdad no está en el código sino en escribir el README como una carta de método. Qué problema estabas resolviendo. Qué descartaste por el camino. Qué decisión fue idiosincrática y por qué. El cómo instalarlo, al final, casi como apéndice y casi a regañadientes.
La tercera, la más difícil de tragar, es aceptar que la mayoría de lo que uno publica no debería instalarse, debería leerse. Y que medir el impacto en estrellas de GitHub es seguir pensando en productos cuando uno cree estar pensando en prácticas.